Crisis epilépticas en perros

¿Qué es la epilepsia canina? ¿Cómo se pueden prevenir las convulsiones? ¿Qué hacer cuando se producen? ¿Es posible tratar a mi perro? La epilepsia en los perros va acompañada de un sinfín de preguntas. Intentaremos responder a ellas en este artículo.

Al igual que en los humanos, los ataques epilépticos en los perros son bastante aterradores. Es como si ya no reconociera a su animal, que está completamente descontrolado mientras se debate en el suelo. La sensación de impotencia durante estos episodios es igualmente terrible. Las crisis se producen con mayor o menor frecuencia, dependiendo de la gravedad de la epilepsia y del individuo.

También hay que tener en cuenta que algunas razas están predispuestas a la epilepsia, como el Labrador Retriever, el Golden Retriever y el Beagle. Los hombres suelen estar más afectados que las mujeres. También hay que tener en cuenta que la epilepsia es el trastorno neurológico más común en los perros, ya que afecta al 1% de la población canina. El reto es aprender a detectar los inicios de estas crisis para reaccionar rápidamente y limitar los daños y adaptarse a esta situación particular.

Los posibles orígenes de la epilepsia canina

Al igual que en los seres humanos, la epilepsia se asocia a convulsiones repetidas o crónicas en los perros. Estas convulsiones son causadas por descargas neuronales incontroladas. Estas crisis son el resultado de una hiperexcitabilidad neuronal que puede tener diferentes orígenes: una alteración en la membrana (proteínas funcionales o estructurales, canales iónicos) o en el entorno neuronal (alteraciones de la homeostasis, inflamación, necrosis), un desequilibrio en los sistemas excitatorio (ácido glutámico) e inhibitorio (ácido aminobutírico o GABA).

Las diferentes fases de la crisis

No se trata de un esquema aplicable a todos los perros epilépticos, sino del curso más comúnmente observado. La primera fase puede ser más o menos evidente de detectar, mientras que la última puede no producirse en algunos animales.

  • La fase inicial de la convulsión es la menos evidente. Se trata del pródromo, durante el cual el perro se comporta de forma inusual durante unos minutos o varios días. El perro puede gemir o esconderse, lamerse los labios, caminar, salivar, orinar, vomitar o mostrar signos de estrés.
  • La siguiente fase es la del aura, que suele producirse unos minutos antes de la aparición de las convulsiones. El perro sigue consciente en este momento.
  • La fase de ictus: es la crisis convulsiva. El animal tiene los ojos abiertos pero está inconsciente. El animal está a veces rígido, a veces relajado, todo ello salpicado de contracciones y movimientos característicos: sacudidas de las extremidades, aleteo de la mandíbula como para masticar, movimientos de pedaleo, etc. Durante esta fase el perro también puede orinar, defecar o babear.
  • La fase post-ictus: puede no ocurrir en algunos perros. Se caracteriza por alteraciones sin convulsiones y dura desde unos minutos hasta varias horas. El animal puede estar desorientado y confundido. Puede perder momentáneamente algunas de sus facultades sensoriales, especialmente la vista y el oído. Algunos animales se duermen, mientras que otros pueden volverse agresivos.

¿Qué se debe hacer si se sospecha de una convulsión inminente?

Con la experiencia, se puede aprender a detectar los primeros signos de advertencia de una crisis epiléptica, como los comentados anteriormente respecto a la fase del pródromo. Cuando se sospecha de una convulsión, es importante tranquilizar al perro acariciándolo y hablándole.

Lo ideal es colocar al perro en una habitación tranquila, no muy iluminada y sin objetos alrededor que puedan causar lesiones durante la convulsión. Dependiendo de lo que haya prescrito el veterinario, se puede inyectar medicación anticonvulsiva cuando haya signos de que una convulsión es inminente.

Ver también: Cómo aliviar los picores del perro

¿Se puede tratar la epilepsia canina?

Los tratamientos prescritos por el veterinario dependerán de la causa de la epilepsia y de la intensidad y frecuencia de las convulsiones. En muchos casos, las convulsiones no desaparecen por completo a pesar del tratamiento médico, pero su frecuencia y duración pueden reducirse significativamente.

Para identificar la causa de la epilepsia en los perros y tratarla, el veterinario realiza un examen exhaustivo del sistema nervioso. En el caso de la llamada «epilepsia esencial» (cuando no se puede determinar la causa), el tratamiento es bastante severo, con medicación diaria durante toda la vida del animal.

Artículo anteriorTerrier sedoso
Artículo siguienteAcoger a un segundo perro

Related Stories

Llegir més:

Alimentar a una gata embarazada

La dieta se adapta a cada gato. Por supuesto, existe una dosis máxima...

La sarna en los perros

La sarna es una de las enfermedades más preocupantes de todas las que...

Golosinas para conejos

Heno, hierba, pellets y algunas verduras. Esta es la dieta básica de su...

Smous holandés

Otros nombres: Grifón holandés, Hollandse Smoushound El Smoushound holandés es un...

Obesidad felina

Apetito feroz, comida demasiado rica, falta de actividad, predisposición genética... Las causas de...

Galgo español

Otros nombres: Galgo Sighthound, Spanish Greyhound El galgo español es un...