Cómo preparar a su perro para la llegada de un recién nacido

La llegada de un recién nacido a casa es uno de los acontecimientos más felices y emotivos en la vida de una pareja. Va acompañado de grandes cambios, no sólo para los futuros padres, sino también para el perro de la familia. Para que su primer contacto con el niño y su convivencia transcurran sin problemas, es necesario prepararse bien para este gran momento.

Con el anuncio del embarazo y la perspectiva de la llegada de un niño a casa, inevitablemente surgen preocupaciones para los futuros padres con perro. ¿El animal verá con malos ojos la llegada del bebé? ¿Será agresivo con el recién nacido? ¿Estará celoso?

No espere a que nazca su hijo para cambiar la vida de su perro. Esta sería la mejor manera de crear ansiedad, angustia y estrés para su perro. Este choque psicológico puede provocar una gran cantidad de reacciones que no puedes controlar. Incluso podría poner en peligro a tu bebé.

¿Puede el perro estar celoso de la llegada del bebé?

Los celos son un sentimiento que solemos trasladar a los perros, pero no es el caso. No es probable que el perro sienta celos del niño, sino que se sienta desestabilizado por todos los cambios asociados a este episodio inusual en su vida. Esto es lo que pone fin a esta idea preconcebida, que no es ni mucho menos la única sobre este tema. Los siguientes consejos le ayudarán a superar estas preocupaciones y a aliviar su inquietud por el encuentro de su bebé con su perro.

Prepara la llegada del bebé con suficiente antelación

Tu perro no debe sentir ninguna rivalidad entre él y tu bebé. A su perro le gusta la rutina y no le gustan los cambios de hábitos. Sin embargo, con un poco de cuidado, puede ser capaz de cambiar algo de su comportamiento.

En primer lugar, mucho antes de que llegue tu bebé, debes empezar a acostumbrarlo a un entorno que cambiará en cualquier caso. Por ejemplo, preséntele la habitación del nuevo bebé. Tiene que acostumbrarse a este mundo particular. Por otro lado, prohíbe que mueva cualquier objeto o que se lleve uno. No dude en recompensarle con golosinas, un juguete o caricias. También puedes comprar juguetes para evitar que tu perro se lleve los juguetes de tu hijo en el futuro.

Si su perro está acostumbrado a dormir en su dormitorio, debería considerar la posibilidad de trasladar la cesta a otra parte de la casa. Durante los primeros meses, tu hijo puede dormir a tu lado. De nuevo, su perro no debe sentirse excluido. Acostúmbralo a su nuevo lugar y prémialo cada vez que llegue a él.

Dale tiempo para que se adapte

La llegada de una nueva persona a la familia es un acontecimiento inusual para un perro. Menos aún cuando se trata de un recién nacido. Este acontecimiento va inevitablemente acompañado de profundos cambios en el hogar y, por tanto, en la orientación y los hábitos del perro.

El que era el centro de atención tendrá que acostumbrarse a compartir el protagonismo con el niño. Hay que asegurarse de que esto no provoque una sensación negativa en el animal. La clave del éxito en este proceso reside en su capacidad para actuar gradualmente con el perro. El perro debe enfrentarse gradualmente a todos los aspectos de este cambio:

  • Debe acostumbrarse gradualmente a las nuevas restricciones: rejas de seguridad, puertas cerradas, no acceso a la habitación del bebé. Un «no» firme, acompañado de una recompensa, puede ayudar a prepararla para esto varias semanas antes del parto. Lo mismo ocurre con los objetos destinados al niño, que no debe tocar en absoluto por razones obvias de higiene y salud.
  • Su perro también debe acostumbrarse gradualmente a recibir menos atención y tiempo de usted. Cuando el recién nacido llegue a casa, estarás más pendiente del recién nacido que del perro. Sin embargo, esto no significa que debas descuidar a tu perro: los paseos, las comidas, los cuidados, los juegos y los mimos no deben descuidarse. De lo contrario, el comportamiento del perro puede verse afectado. Hazle entender que no es él quien decide estos momentos de interacción, sino tú.
  • No es raro que se sugiera dar al perro un trozo de ropa del bebé con su olor para que se familiarice con él. El principio es correcto, pero el enfoque puede no ser el más eficaz. Tampoco lo es presentar al perro con pañales sucios. Sería mejor que el perro descubriera el olor del recién nacido en la ropa del padre, por ejemplo, cuando vuelve de la maternidad. De este modo, su mascota se verá menos sorprendida por la nueva firma olfativa y reaccionará mucho mejor cuando la perciba directamente en el bebé.

La llegada del recién nacido a casa: organizar las «presentaciones»

Para que el primer contacto entre el perro y el niño sea una experiencia positiva, es importante que este momento sea lo más tranquilo posible. Dramatizar el encuentro y rodearlo de mucha emoción puede estresar o sobreexcitar a su perro. Lo más probable es que estos sentimientos se apoderen de él cada vez que entre en contacto con tu bebé.

Como se ha mencionado anteriormente, entregue a su perro un trozo de ropa del bebé de antemano y permítale olfatearla y asimilar el olor entonces desconocido. Al mismo tiempo, abrázale y muéstrale tu atención. Considerará que el olor de tu bebé es algo bueno. Cuando tu perro llegue, ya será consciente del olor de tu bebé. Intentará acercarse a él. Sólo permítele hacerlo si está tranquilo.

En lugar de llevar a su hijo hacia él, deje que el perro se acerque a él por iniciativa propia. Su curiosidad natural le llevará rápidamente a hacerlo. Manténgase relajado pero cauteloso durante este encuentro, observe con atención la reacción del perro, proceda con suavidad e introduzca al niño por el lado de las patas (en lugar de la cabeza). Es importante recompensar el buen comportamiento durante estas presentaciones para reforzar la naturaleza positiva del perro en su mente.

Su perro debe formar parte de la rutina diaria de su bebé

No deje a su perro solo. Deja que tu perro te acompañe cuando cuides a tu bebé. Por ejemplo, puede:

Lee también: Perros y niños: precauciones a tomar

  • Deja que el perro se acerque a tu lado cuando tu bebé llore. La serenidad mostrada le dará confianza y eliminará cualquier estrés innecesario.
  • Cuando saques a tu bebé, deja que tu perro te acompañe.
  • Cuando su bebé esté amamantando, permita que el perro esté a su lado en un entorno tranquilo. No dudes en premiarle por su buen comportamiento.

Nunca dejes a tu hijo solo con tu perro

Aunque tu perro sea el más bueno del mundo, nunca debes dejar a un bebé solo con tu perro. Tu bebé puede hacer algo que el perro considere inapropiado. El perro puede reaccionar en consecuencia. Puede pensar que su bebé quiere jugar cuando no es así.

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