¿Cómo elegir un seguro médico para mascotas?

Tu mascota es tu pequeña bola de amor, tu fiel compañera. Lo quieres más que a nada en el mundo, y haces todo lo posible por mantenerlo sano y feliz a tu lado. Pero a veces los costes veterinarios pueden suponer una gran parte de tu presupuesto, y no siempre puedes cuidar de tu mascota como quisieras. Esto es especialmente cierto en caso de enfermedad o accidente, que pueden aumentar rápidamente sus gastos. ¿Se ha preguntado alguna vez cómo puede reducir sus costes veterinarios y seguir proporcionando los mejores cuidados a su mascota? Eso es lo que ofrece el Seguro de Salud Animal, con un reembolso de hasta el 100% de sus gastos veterinarios.

  • Franquicia anual: ¡la más sencilla y ventajosa!
  • Deducible por acto: el más desfavorable
  • Deducible por siniestro: «el intermedio»

Ha decidido contratar un seguro de salud para animales para proporcionar a su mascota los mejores cuidados posibles, al tiempo que controla su presupuesto.

¿Pero qué seguro debe elegir? ¿Qué criterios hay que comparar? ¿Cuáles son las preguntas que hay que hacerse antes de contratar un seguro?

Para ayudarle a elegir el mejor seguro médico para mascotas, hemos enumerado los criterios importantes que debe comparar a la hora de buscar.

La franquicia: ¿por acto, por siniestro o anual?

Cuando se trata de un seguro de salud para animales, lo importante no es tanto el importe de la franquicia como su tipo. Existen 3 tipos de franquicia: franquicia anual, franquicia por acto y franquicia por siniestro.

¿Qué es la «franquicia» en los seguros? Es una cantidad fija o un porcentaje, que se deducirá de uno o varios de sus siniestros.

Al principio parece bastante sencillo, pero las cosas se complican un poco cuando se trata de los diferentes tipos de exceso. He aquí un resumen para ayudarle a entender el principio:

  • Exceso anual: ¡el más sencillo y ventajoso!

Indemnización anual: ¡la más sencilla y ventajosa!

La franquicia «anual» se deducirá en uno o varios plazos hasta alcanzar su importe. ¿Y? Nada más. Se trata de la franquicia más ventajosa y, por lo tanto, debería ser la preferida. Tenga en cuenta, para no llevarse una sorpresa, que la franquicia anual puede deducirse en uno o varios plazos (es decir, en una o varias facturas en función de la diferencia entre la franquicia anual y el importe de su primera factura del año).

He aquí un ejemplo para comprender mejor:

Usted ha optado por una fórmula de seguro de salud animal, con un porcentaje de reembolso del 80% y una franquicia anual de 50 euros.

Su perro tiene gastroenteritis. Llévalo al veterinario. Tras la consulta, envía la primera reclamación del año a su compañía de seguros. Su primera factura veterinaria es de 100 libras.

Así es como la aseguradora calcula su reembolso:

En este ejemplo, el importe reembolsable en su factura (antes de aplicar la franquicia) era superior a la franquicia anual (80 euros > 50 euros). Por lo tanto, estos últimos podrían deducirse de una sola vez.

Pero si el importe reembolsable en su factura había sido menos que del exceso anual , usted no habría recibido reembolso por esta primera factura . La deducción de la anual deducible habría sido distribuido sobre la 1ª factura y la siguiente o , hasta alcanzar su importe .

Volvamos a nuestro ejemplo, esta vez con una primera factura de 50 euros y la misma fórmula de seguro. Así es como se le habría reembolsado:

  • 1ª reclamación:

1ª reclamación:

Factura de 50 euros – > 80% de los 50 euros = 40 euros reembolsables – 50 euros de franquicia = – . No se le reembolsará esta factura y se le dejará una franquicia de 10 euros que se deducirá de la siguiente factura.

  • 2ª reclamación Factura de 70 euros -> 80% de 70 euros = 56 euros menos la franquicia anual de 10 euros restante = 46 euros. Se le reembolsarán 46 euros por esta segunda factura. La franquicia anual ya está pagada en su totalidad. No se aplicará ninguna franquicia en su próximo siniestro.
  • 3ª reclamación:

2ª reclamación Factura de 70 euros -> 80% de 70 euros = 56 euros menos la franquicia anual restante de 10 euros = 46 euros. Se le reembolsarán 46 euros por esta segunda factura. La franquicia anual ya está pagada en su totalidad. No se aplicará ninguna franquicia en su próximo siniestro.

3ª reclamación:

80% del importe total de su factura y ya está. La siguiente franquicia anual se aplicaría a su primer siniestro del año siguiente.

A diferencia de la franquicia «por acto» o «por siniestro», una vez alcanzado el importe total de la franquicia anual (en uno o varios plazos), no se deducirá ninguna otra franquicia de sus próximos siniestros, ¡hasta el año siguiente!

  • Deducción por procedimiento: la más desfavorable

Deducción por procedimiento: la más desfavorable

Una deducibilidad «por procedimiento» es un porcentaje (no un importe) que se deduce sistemáticamente a lo largo del año de cada línea de cada una de sus facturas veterinarias (¡y no del importe total de su factura!) .

¡Pero eso no es todo! Detrás de la franquicia por acto, existe una «franquicia mínima» que puede utilizarse en el siguiente caso: si tras aplicar el porcentaje de la franquicia sobre un acto veterinario de su factura, el resultado obtenido es inferior al importe de la franquicia mínima, entonces será la franquicia mínima la que se aplique sobre este acto (y no el porcentaje de la franquicia…).

¿Qué es? He aquí un ejemplo para que quede más claro:

Ha contratado el siguiente plan de seguro de salud para animales:

  • Tasa de reembolso: 100%
  • Deducible por procedimiento: 20%
  • Deducible Mínimo: 15€

Su gato tiene diabetes (una enfermedad crónica). Cada mes, su veterinario le cobra 50 euros por la consulta y el tratamiento con insulina de su gato. Se le entrega la factura que figura a continuación.

Así es como se aplica la franquicia por acto en esta factura: aplicando la franquicia del 20% al importe de cada acto, los importes obtenidos son sistemáticamente inferiores a la franquicia mínima (15€). Por tanto, es el importe de la franquicia mínima (15 euros) el que se deducirá del importe de cada procedimiento.

Por ello, una fórmula con un porcentaje de reembolso del 100% y una franquicia del 20% por procedimiento será más desfavorable que una fórmula con una cobertura del 80% y una franquicia anual.

Le aconsejamos encarecidamente que no suscriba un plan de seguros que aplique un sistema de franquicia, ya que al final siempre saldrá perdiendo…

  • Deducible por siniestro: «el intermedio»

Deducible por siniestro: «el intermedio»

El deducible «por siniestro» es un porcentaje que se deduce sistemáticamente a lo largo del año del importe total de sus facturas (a diferencia del deducible por acto, que se deduce de cada importe que compone su factura).

Al igual que en el caso de la franquicia por acto, se puede aplicar una «franquicia mínima» en lugar del porcentaje de franquicia por siniestro, cuando la cantidad obtenida tras aplicar el porcentaje de franquicia sea inferior a la cantidad mínima de franquicia.

Volvamos al ejemplo del gato con diabetes, para entender lo que implica una franquicia por siniestro:

¿Conclusión? Tenga mucho cuidado al leer todas las declaraciones (disposiciones generales y especiales): cuantos más detalles y declaraciones haya, mayor será el riesgo de insatisfacción. Por último, opte por la franquicia anual: conocerá el importe total de su franquicia al inicio de su contrato. Sin sorpresas desagradables.

La tarifa: ¿personalizada o no?

Hoy en día, en los seguros de salud para animales, encontramos «de todo» en términos de tarifas. Y es importante tener en cuenta que una tarifa baja y muy atractiva nunca puede ser sinónimo de una buena cobertura sanitaria y de reembolsos suficientes. Tenga también cuidado con el posible aumento brusco de su cotización al año siguiente, cuando el tipo inicial es muy (¿demasiado?) atractivo…

¡También hay que tener cuidado con los paquetes de seguros que sólo cubren los accidentes (o incluso la cirugía después de un accidente), pero no la enfermedad! En contra de la creencia popular, es mucho más probable que una mascota enferme que tenga un accidente…

Por tanto, es mejor elegir pólizas de seguro a todo riesgo («todo riesgo»: enfermedad, accidente, cirugía) y que apliquen tarifas justas y adaptadas a la raza de su mascota, a sus especificidades y a sus necesidades (en lugar de una tarifa muy baja, que no le reembolsará casi nada…).

En efecto, no se puede asegurar un gato y un perro al mismo precio, sin que ello tenga consecuencias en la calidad del contrato de seguro. Lo mismo ocurre con dos razas de perro diferentes.

Por ejemplo, debido a su hiperactividad, un Jack Russell será más frágil a nivel del corazón, mientras que un border-collie (perro pastor) será mucho más robusto en este sentido. Las razas braquicéfalas (como los carlinos, los bulldogs, etc.) son propensas a la insuficiencia respiratoria debido a su hocico «aplastado». Esto implica una prima de seguro más alta para una mejor protección adaptada a sus necesidades.

Un «buen» seguro de salud para mascotas tendrá en cuenta todos estos criterios y adaptará sus tarifas a las necesidades de cada animal, para que reciba la mejor cobertura durante toda su vida.

Por último, detrás de una fórmula con una tarifa baja y demasiado atractiva, suele haber una franquicia por acto o por siniestro… ¡con su cuota de malas sorpresas, cuando llega el momento del reembolso!

Servicios en torno a la oferta

Más allá de la oferta en sí, es importante comparar los servicios que ofrece la aseguradora como parte de sus ofertas.

  • ¿Son los procedimientos desmaterializados y, por tanto, 100% digitales para una mayor simplicidad?
  • ¿Ofrecen un acceso fácil a un Espacio del Cliente personalizado?
  • ¿Este Espacio del Cliente es también accesible a través de una aplicación móvil?
  • ¿Está disponible el servicio de atención al cliente por teléfono y en qué días y horarios?
  • ¿Es fácil presentar una reclamación?
  • ¿Con qué rapidez se analizan las solicitudes de devolución?
  • ¿Cuáles son los plazos de reembolso?
  • ¿Ofrecen algún servicio incluido? ¿Por ejemplo, un servicio de urgencias veterinarias cuando su clínica veterinaria está cerrada?

Todas estas son preguntas que debes hacerte para determinar qué seguro se adapta mejor a tus necesidades y a las de tu amigo de cuatro patas.

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