Atención veterinaria para chinchillas

Se presenta como un tema sensible y frágil. Sin embargo, no hay razón para que su chinchilla enferme si vive en un entorno estable y satisfactorio. Sin embargo, la atención veterinaria debe ser diaria. Desde los cuidados básicos (dientes, orejas, ojos, pelo) hasta los más delicados y raros que sólo puede proporcionar el veterinario.

Cómo elegir a su veterinario (especialista en NAC)

La elección de su veterinario tiene una importancia considerable. Se encargará de seguir de cerca la evolución de su mascota. Debe tener plena confianza en él, y el sentimiento debe ser correcto con su chinchilla, su paciente.

Por lo tanto, durante una primera visita, debe comprobar que el profesional sanitario es tranquilo, amable y tiene buena destreza. Debe hacerle preguntas sobre el estilo de vida de su mascota. Deberían responder a todas sus preguntas. Además, debe mostrarte cómo realizar los cuidados rutinarios en casa (ver más abajo).

Le aconsejamos que elija un veterinario NAC. Este último tiene un diploma del Colegio Europeo de Medicina Zoológica tras un curso de formación reconocido por la UNISVET. Esto significa que no sólo habrá hecho unas cuantas horas de CNS en su plan de estudios general. Por el contrario, será un verdadero especialista que podrá ahorrarle a su roedor un tiempo precioso en caso de emergencia. Su conocimiento de las chinchillas es una baza importante. Le permitirá hacer un diagnóstico más preciso y establecer un tratamiento adaptado.

Preparación de la visita al veterinario

Sacar a una chinchilla de su zona de confort es siempre un asunto delicado. Este animal es temeroso y puede estresarse rápidamente. El estrés no es su mejor amigo. Puede desencadenar patologías. Es perjudicial. Por eso, antes de salir de casa, debes intentar calmar a tu roedor ofreciéndole una golosina, haciéndole mimos para tranquilizarlo.

A continuación, lo colocará en su bolsa de transporte, con los principales accesorios para que se sienta como en casa. No debe ver al veterinario como un enemigo.

Cuidados de rutina

Su veterinario le mostrará los primeros pasos a seguir con su chinchilla. Esto se puede hacer en casa, ya que es bastante sencillo. En primer lugar, debe observar cuidadosamente los ojos, los dientes y las orejas de su roedor. Si ves a una chinchilla con los ojos llorosos, esto no es normal. Debes consultar a tu veterinario lo antes posible.

Recuerda que las chinchillas son animales bastante frágiles, aunque no hay razón para que enfermen más que la media. En segundo lugar, vigila su pelaje. Debe permanecer limpio, brillante y bonito. Es un reflejo de su estado general. Un pelaje sucio puede ser un signo de una enfermedad subyacente, pero también de la presencia de parásitos como piojos, pulgas o tiña.

Exámenes complementarios

Es posible que deba consultar a su veterinario con urgencia, o al menos en caso de sospecha de enfermedad. Puede haber muchas enfermedades diferentes y el profesional sanitario estará allí para tratarlas lo mejor posible. Por ejemplo, su chinchilla puede tener problemas con sus dientes, como una maloclusión. Si tiene una chinchilla hembra, es posible que tenga una infección del tracto urinario y será tratada en consecuencia.

Además, su chinchilla puede morder el pelo . Esto significa masticar el pelo de otra chinchilla o el suyo propio. Esto puede ser bastante grave, ya que el pelo puede quedarse atascado en el estómago. Su veterinario determinará la causa de esta condición de comportamiento.

Por último, sabrá qué hacer en caso de estreñimiento o diarrea. Esta última puede llegar a ser mortal en muy poco tiempo.

Los exámenes adicionales pueden ser decisivos en el caso de enfermedades más graves, como la sospecha de un tumor o un absceso. Pueden solicitarse análisis de sangre, radiografías y tomografías. Por último, es posible que se realice una operación quirúrgica para salvar a su mascota como último recurso.

Visitas de control

Es aconsejable que su chinchilla sea controlada por su veterinario cada año. Una visita de revisión anual permite comprobar el buen estado general de su roedor. Durante esta visita, el profesional sanitario le examinará detenidamente. Observará sus heces e incluso realizará un examen microscópico para buscar posibles parásitos internos. Además, los cuidados rutinarios (véase más arriba) se harán con la mayor delicadeza posible. Esto incluye la limpieza de los dientes.

El veterinario le hará preguntas sobre la vida diaria y la dieta de su mascota para detectar posibles carencias o, por el contrario, sobrepeso.

El coste

Todo depende del tipo de cuidados que se le proporcionen. Una simple consulta suele costar entre 30 y 50 euros. También depende de su veterinario y del centro que le acoja. Tenga en cuenta que un tratamiento siempre es caro. Tendrá que extender un gran cheque en caso de cirugía. Se trata de un procedimiento delicado y arriesgado para el veterinario. Si desea castrar a su mascota, también le costará unos 100 euros en ambos casos.

En resumen

Su chinchilla no necesita ninguna vacuna. Por lo tanto, la primera visita se limita al descubrimiento de su veterinario, pero también, si lo desea, a una castración (o esterilización) de su roedor. A partir de entonces, los cuidados básicos pueden prestarse desde su casa. Se recomienda encarecidamente que visite a su veterinario al menos una vez al año para realizar una revisión completa de su mascota.

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