Alimentar a una perra durante su periodo de gestación

La perra embarazada ya no come sólo para ella. También se alimenta de los cachorros que lleva, lo que obviamente repercute en sus necesidades alimentarias. ¿Cómo cambian y cómo se pueden satisfacer? Aquí tienes algunos consejos que te ayudarán.

Durante la gestación, las necesidades nutricionales de la perra cambian drásticamente. Aunque no hay cambios significativos en la dieta durante las primeras semanas, la dieta cambia a medida que se acerca el parto.

Las necesidades de la futura madre son mucho mayores en términos de cantidad, pero también, y más importante, de calidad. Por lo tanto, su cuidador debe darle comidas adaptadas a sus necesidades, proporcionándole las dosis y los nutrientes adecuados que requieren su cuerpo y los fetos.

Necesidades que cambian rápidamente

No se observan cambios significativos en el comportamiento alimentario de la perra preñada durante la fase inicial de la gestación. Durante las primeras semanas come la misma cantidad de comida que de costumbre. Durante el primer mes, se estima que la necesidad aumenta sólo una media de 1,2 veces, lo que no es un cambio importante.

Después de esta etapa, las cosas cambian mucho más rápidamente. A medida que se acerca el final de la gestación, aumenta la cantidad de comida necesaria. En las dos últimas semanas, el peso de la perra aumenta entre un 15 y un 25% debido al crecimiento de los fetos y a su mayor consumo.

Cantidad Y calidad

Hay que tener cuidado de no alterar los hábitos de alimentación de la perra durante las primeras 5 semanas de embarazo. Si se le da demasiada comida, la perra puede sufrir sobrepeso y tener dificultades para parir.

Después de la sexta semana de embarazo, las necesidades de la perra aumentan considerablemente. El cuerpo de la perra embarazada requiere más proteínas, energía y minerales para satisfacer adecuadamente sus propias necesidades y favorecer el desarrollo del feto.

Pero al mismo tiempo, el estómago tiene cada vez menos espacio ya que el útero se expande a su costa a medida que los cachorros no nacidos crecen.

Por lo tanto, es preferible darle un alimento seco, concentrado y más fácilmente digerible, dividido en varias comidas pequeñas. La mayoría de las marcas de croquetas conocidas ofrecen productos especialmente diseñados para el periodo de gestación, con ingestas adaptadas.

Gestión de la transición a las croquetas

Si la perra no estaba acostumbrada previamente a las croquetas, sería preferible hacer la transición a las croquetas alrededor de la 10ª semana de gestación para evitar alteraciones del sistema digestivo y las molestias asociadas (por ejemplo, diarrea). También es importante asegurarse de que pueda beber lo suficiente, dejando su cuenco de agua a su disposición en todo momento y cambiando el contenido regularmente.

Si la perra sigue alimentándose con una dieta casera, las raciones deben tener un contenido mínimo de proteínas del 30% de la materia seca. Los huevos, la carne, los despojos y los productos lácteos, como el queso de cabra, son buenas fuentes de proteínas. También es importante asegurar un buen aporte de calorías y minerales, que se encuentran en las grasas y las verduras, respectivamente.

Artículo anteriorDisplasia de cadera en perros
Artículo siguienteLos 5 sentidos del perro

Related Stories

Llegir més:

Alimentar a una gata embarazada

La dieta se adapta a cada gato. Por supuesto, existe una dosis máxima...

La sarna en los perros

La sarna es una de las enfermedades más preocupantes de todas las que...

Golosinas para conejos

Heno, hierba, pellets y algunas verduras. Esta es la dieta básica de su...

Smous holandés

Otros nombres: Grifón holandés, Hollandse Smoushound El Smoushound holandés es un...

Obesidad felina

Apetito feroz, comida demasiado rica, falta de actividad, predisposición genética... Las causas de...

Galgo español

Otros nombres: Galgo Sighthound, Spanish Greyhound El galgo español es un...